miércoles, abril 18, 2007

Bíceps y Tríceps



Nunca pensé que algún día me iba a encontrar levantando pesas en las mañanas. Y menos, que me iba a gustar.

No se trata de quedar rendida, pero sí que se note que el músculo trabaja.

Me va a servir para tener más fuerza y resistencia en el tronco.

También para no tener tan ñeques los brazos.

A ver cuánto me dura, que este post sea el registro que llevo una semana en esto.

sábado, marzo 24, 2007

Soy rara...?

Bueno, no tan así. Pero sí soy (o fui) víctima de una enfermedad que la encontré catalogada como "rara". Se trata del famoso (o no tan famoso) Síndrome de Tietze. "No es grave", me dijo la doctora. Es simplemente que se inflama el cartílago del costado izquierdo del cuerpo, que rodea al corazón y parte de las costillas, cuya causa más probable, sea un virus que ataca las vías respiratorias. Y así como apareció, se fue. Ni sé si aún lo tengo, al menos no he sentido molestias. Pero me enteré que este bichito es el causante que muchas personas acudan de urgencia a la posta, creyendo que están teniendo un ataque al corazón...no los culpo, también me pasé el rollo que podía tener algo cardíaco.

Afortunadamente no lo tengo.

Pero sí tengo algo que no es nada raro. Algo que es "pan de cada día", como me dijeron. Estamos hablando del Reflujo Gastroesofágico. He ahí la explicación de mis constantes náuseas en la noche, de mi pesadez de pecho y ardor. Como no es nada raro, de inmediato la doctora me dio la instrucción de llevar una dieta especial por algún tiempo. Y aquí la estoy sufriendo. No puedo comer tortas ni chocolates ni helados. Nada de frituras. Tampoco carne roja, en su mayoría, a no ser que sea desgrasada. Menos alcohol! Ningún tipo de aliño, sólo aceite, limón y sal. Las gaseosas quedan prohibidas...al menos por lo que dure la dieta. Al menos, servirá para llevar un régimen saludable, y no subir de peso por pura grasa.

Gracias a esto, he descubierto que poseo una gran virtud: fuerza de voluntad. ¿Por qué? Porque he aguantado que coman frente y al lado mío, tortas, helados y no he probado ningún gramo.

martes, febrero 20, 2007

Transantiago

Hasta el momento no me había pronunciado públicamente sobre el tema. Pero ante tanta crítica, la mayoría de gente que reclama por reclamar, me he visto obligada a emitir mi opinión sobre Transantiago.

Estoy totalmente de acuerdo con la implementación de éste. Ya estaba cansada de las micros amarillas, todas sucias, echando humo, parando en segunda fila, echando carreras, y muchas cosas más. Pero me he encontrado con la sorpresa, que muchas personas prefieren volver a ellas, sin darse cuenta que todo cambio grande requiere pasar por un proceso de adaptación, el cual, puede demorar incluso años. Vean el ejemplo de Singapur, tal como lo mostró un reportaje de Canal 13. Hace 20 años, sufrieron un cambio dástrico en el transporte urbano. Les tomó un año aproximadamente adaptarse, tuvieron dificultades similares, pero ahora gozan de una calidad de transporte admirable. Me gustaría saber si también hubo manifestaciones en contra.


No estoy de acuerdo con aquellos que atacan al gobierno por todo lo ocurrido. Empresarios como Navarrete se han encargado de boicotear las salidas de buses, para así dejar como culpable a la Concertación y "probar" que el sistema no funciona. Afortunadamente, el restos de las empresas respondieron bien, y se aplicaron las multas correspondientes. Pero por supuesto, mucha gente aprovechó esta falla, para manifestarse en contra y exigir de vuelta a las "benditas" micros amarillas.


Pues bien, yo no quiero eso. No quiero volver a bajarme de una micro que aún no para completamente. No quiero estar colgando del fierro para no caerme por la puerta abierta cada vez que la micro frena. No quiero que me den la "opción" de subirme y quedar colgando en la pisadera. Tampoco quiero tener que afirmar mis pertenencias cada vez que se sube un vendendor de helados o de cualquier cosa. Ni tampoco quiero respirar el "aire" que dejaban al pasar.


¿Qué es lo que prefiero? Prefiero pasar por el proceso de adaptación, que sé que no va a ser eterno, y poder subirme a una micro tranquila sin el miedo que vaya a partir mientras tengo un pie adentro y el otro afuera. Prefiero tener que aprenderme una serie de recorridos nuevos, si eso significa un viaje más tranquilo y seguro. Con esto, no se va a llegar al desarrollo como país, pero al menos, estaremos más cerca en un aspecto.






martes, enero 23, 2007

Para escuchar

Escuchar esto junto a ti, en ese día que tú sabes, fue hermoso.

Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida.
Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte.
Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor.

Y los invito a todos a que la escuchen, disfruten, y reflexionen. Nada más que decir.

*Del autor Miguel Hernández, interpretada por Joan Báez.